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La FIFA sienta un precedente en Uruguay
Una decisión de la Cámara de resolución de disputas de la FIFA autorizó a los jugadores Carlos Bueno y Christian Rodríguez a jugar con el Paris Saint Germain club con el que firmaron en condición de agentes libres una vez terminó su contrato con su anterior club, Peñarol. Este alegaba que estaban obligados a firmar un contrato nuevo y al no hacerlo estaban inhabilitados para jugar con el club parisino. Comunicado de prensa de la FIFPRO.
“Sentencia Bosman” uruguaya conlleva grandes consecuencias
El pasado viernes, la Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA decidió autorizar a los jugadores uruguayos Bueno y Rodriguez para jugar en su nuevo club, el París Saint Germain.
Esta decisión fue tomada después de que ambos jugadores hubiesen permanecido inhabilitados durante algún tiempo. La FIFA les había habilitado transitoriamente con anterioridad, pero dicha decisión fue anulada poco después.
A principios de esta temporada, los jugadores habían fichado por el club francés PSG, una vez finalizado su contrato con el Peñarol de Montevideo.
Sin embargo, en opinión del Peñarol, los jugadores no tendrían el derecho de jugar para el PSG ya que, en base de la reglamentación uruguaya, estarían obligados a firmar un nuevo contrato con su club y, en ausencia de dicha firma, no podrían jugar en ningún lugar del mundo durante un período máximo de tres años. Una situación muy parecida al sistema europeo de transferencias anterior al asunto Bosman.
Hace exactamente diez años, el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas puso fin a este sistema al considerarlo contrario al derecho europeo (Libre circulación).
Tras esta sentencia del Tribunal, la FIFA se vio obligada a adaptar su reglamentación relativa a las transferencias de futbolistas al Derecho europeo. Esto tuvo lugar en 2001 y recientemente esta reglamentación ha sido reformada.
Al elaborar la FIFA unas reglas que deben ser lo más parecidas posible en todos los lugares del mundo, la legislación europea también tiene repercusiones en otros continentes.
La decisión viene a significar que, al finalizar un contrato, las relaciones contractuales entre el club y el jugador quedan extinguidas.
“La decisión de la Cámara de Resolución de Disputas es totalmente correcta, de conformidad con la reglamentación de la FIFA”, dice Wil van Megen, letrado de la FIFPro. “En caso de interponerse un recurso de apelación, pienso que no se modificaría esta decisión”.
La sentencia de la Cámara de Resolución de Disputas tendrá consecuencias para todos los jugadores en Uruguay cuyos contratos estén a punto de vencer. En caso de una transferencia a un club extranjero, nadie les podrá impedir marcharse tan pronto haya vencido su contrato. Esto también es válido para cualquier otro país con reglamentaciones idénticas o parecidas.
Así pues, 10 años después de “Bosman”, se ha dado otro importante paso en el proceso de emancipación del futbolista profesional. Los dos jugadores, que han contado con el apoyo de todos los futbolistas uruguayos, se han prestado un gran servicio a sí mismos y a sus colegas. Desde ahora, los futbolistas en Uruguay ya tienen el estatus de trabajadores de pleno derecho. |